Navegando por la sierra de Cazorla

El embalse de La Bolera marca el límite sur del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Es un pantano pequeño, de apenas de seis kilómetros de longitud y poco más de 50 hectómetros cúbicos de capacidad, aunque la actual situación de sequía lo mantiene a menos del 25% y sus orillas se señalan veinte metros por debajo de su nivel óptimo.
Ubicado a casi mil metros de altitud, en él vierten sus aguas frías y cristalinas el río Guadalentín y algunos de sus arroyos tributarios. Por la margen derecha, desde la sierra del Pozo, desembocan el arroyo de Guazalamanco, el arroyo de la Venta y el del Vidrio; por la izquierda, los arroyos de La Rambla y los Almiceranes, entre otros.
Junto a la presa de La Bolera nos reunimos un amplio grupo de piragüistas de Córdoba, Jaén, Granada y Murcia, dispuestos a navegar todo lo que el embalse diera de sí. Como consecuencia del escaso caudal embalsado apenas si pudimos adentrarnos unos metros en las primeras colas pero, a cambio, pudimos disfrutar de la gruta y el manantial semiinundado conocido como Fuente del Guadalentín, habitualmente ocultos bajo las aguas junto al arroyo de La Rambla. Apenas seiscientos metros aguas arriba los cascos empezaron a tocar fondo y nos vimos obligados a desembarcar.
Decidimos tomarnos el bocadillo junto a la desembocadura del Guazamalanco, para lo que tuvimos que caminar unos doscientos metros por un cauce prácticamente seco. Nos detuvimos junto a las ruinas del viejo molino harinero (inundado desde 1968, cuando se inauguró la presa) y las heladas aguas del arroyo, blancas tras saltar entre los riscos. Incluso nos animamos a seguir el paseo, de nuevo a pie, hasta el antiguo puente del Molinillo (ahora totalmente descubierto) y la espectacular Cerrada de la Herradura.
Recuperamos el camino, caminando y paleando, y desembarcamos junto a la presa. De allí, al camping La Bolera, donde habíamos instalado el ‘campamento base’ y donde compartimos unas horas de convivencia tan gratificantes como la propia travesía.

Hay algunas fotos de la actividad en este enlace.

PD. Igualmente gratificante fue la parada intermedia que, en el desplazamiento de Córdoba a Pozo Alcón, hicimos en Cazalilla. Gracias a todos por vuestro recibimiento y vuestra hospitalidad.

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