De Algallarín al Tamujoso

 A pesar del escaso caudal que presenta en estas fechas el Guadalquivir, las aguas retenidas por la presa de El Salto (en el término municipal de El Carpio) nos han permitido hoy recorrer un buen tramo entre el embarcadero de Algallarín y el arroyo Tamujoso.
Echamos los kayaks al agua en un confortable pantalán instalado por el Ayuntamiento de Algallarín (una Entidad Local Autónoma, dentro del término municipal de Adamuz) y nos dispusimos a navegar aguas abajo. En este tramo, el Guadalquivir separa los términos municipales de Adamuz (en la margen derecha) de Pedro Abad (en la izquierda), entre un denso bosque de ribera desde el que nos contemplaban los cormoranes, las garzas y las garcetas, y hasta algún calamón que levantó el vuelo entre las eneas.
Apenas a dos kilómetros del embarque, nos encontramos, por la derecha, con el arroyo de Pedro Gil y nos adentramos hasta donde nos permitió el caudal (por su cauce y por el del arroyo del Caño). Volvimos las proas y de nuevo al Guadalquivir.
La siguiente incursión fue, de nuevo en la margen derecha, por el arroyo de Algamosilla, a un kilómetro y medio de la anterior desembocadura. Un recorrido corto pero muy interesante, entre álamos, moreras y olivos que llegan hasta la misma orilla.
 A partir de este lugar, el Guadalquivir inicia un amplio meandro que varía el curso del río 180º (de NE-SW a SW-NE). Mediado este tramo, llegamos a la última cita de nuestra travesía, la del arroyo Tamujoso. El Tamujoso es un arroyo largo, que serpentea desde los cerros que separan esta cuenca de la del Guadalmellato. Pese a la cercanía de la presa, sus aguas se vuelven pronto cristalinas y plagadas de pececillos. Pudimos navegar más de un kilómetro por su cauce estrecho, fresco y sinuoso hasta el puente de la carretera que une Adamuz con Pedro Abad. Sólo por recorrer este arroyo ya mereció la pena el paseo.
Después de la parada del bocadillo, desde allí repetimos el camino de vuelta, aunque no nos resistimos a avanzar casi un kilómetro más río abajo hasta ver aparecer, a lo lejos, la impresionante presa de El Carpio, el dique que nos había facilitado tan excelente caudal con el que disfrutar de este magnífico día de piragüismo.

Hay algunas fotos de la travesía en este enlace.

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